Si este verano pasas por la Ciutat de les Arts i les Ciències, tienes una cita obligada sin necesidad de pagar entrada. El Museu de les Ciències acoge desde finales de julio la exposición anual dedicada a los Premios Rei Jaume I 2026, unos galardones que llevan décadas distinguiendo a los investigadores e innovadores más brillantes de España y que, gracias a esta muestra, llegan de forma accesible a cualquier valenciano que se acerque a pasear por el complejo.

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Ciencia de primera línea mundial, al alcance de cualquier vecino
La exposición se instala en la denominada Calle Menor, un pasillo diáfano en la planta baja del museo por el que se puede circular sin abonar ningún tipo de entrada. A lo largo de ocho paneles explicativos, la muestra repasa qué son los Premios Rei Jaume I, cuáles son sus categorías y, sobre todo, quiénes son las personas que este año se han llevado el reconocimiento a casa. No hacen falta conocimientos previos: el formato está pensado para divulgar, no para dar clase.
Los premios nacieron gracias al impulso del bioquímico valenciano Santiago Grisolía y los organiza la Fundación Premios Rei Jaume I con el objetivo de visibilizar y promover la investigación y el desarrollo científico en España. Que la Generalitat Valenciana los difunda cada año en uno de los espacios culturales más emblemáticos de la ciudad no es casualidad: el vínculo entre Valencia y la ciencia de excelencia tiene aquí uno de sus escaparates más potentes. De hecho, el compromiso de la Generalitat con el ecosistema del conocimiento y la formación en la Comunitat Valenciana se refleja en iniciativas de muy distinto signo a lo largo de todo el año.
Los siete galardonados de 2026, uno a uno
La edición de este año ha repartido el reconocimiento entre siete trayectorias muy distintas pero igualmente relevantes:
- Lluis Torner Sabata recibe el premio en Investigación Básica por sus avances pioneros en fotónica, una rama de la física que estudia la luz y sus aplicaciones. Su trabajo ha transformado la manera en que se investiga en España y ha tenido una proyección internacional notable.
- Nagore Iriberri Etxebeste se lleva el galardón en Economía por sus contribuciones a la economía conductual, es decir, al estudio de cómo las personas toman decisiones reales, y a la economía de género.
- Ben Lehner es reconocido en Investigación Biomédica por plantear preguntas biológicas fundamentales desde enfoques sumamente originales, abriendo nuevas vías para entender la vida a escala molecular.
- Alfonso Saiz López obtiene el premio en Protección del Medio Ambiente por sus estudios sobre las reacciones químicas que tienen lugar en la atmósfera y su relación directa con el cambio climático, un campo de enorme trascendencia social.
- Samuel Sánchez Ordóñez es el ganador en Nuevas Tecnologías gracias al desarrollo de nanomotores autopropulsados basados en enzimas, una plataforma tecnológica con aplicaciones médicas de gran potencial.
- Borja Vázquez Piñero recibe el premio Revelación Empresarial por su capacidad de asumir riesgo y liderar un proyecto innovador en el ámbito de la empresa.
- Borja Ibáñez Cabeza cierra la lista con el galardón en Investigación Clínica y Salud Pública, reconociendo sus aportaciones para mejorar la atención de pacientes con enfermedades cardiacas.
Una cita de verano con la cultura científica
Valencia suma así otra propuesta cultural gratuita a una agenda estival que no deja de crecer. Al igual que ocurre con otras iniciativas de acceso libre que se despliegan por la ciudad durante los meses de calor, la oferta cultural sin coste para el ciudadano sigue siendo una apuesta firme de las instituciones valencianas durante el verano.
Para las familias con niños y niñas, la exposición de los Premios Rei Jaume I puede ser una excusa perfecta para acercarse a la Ciutat de les Arts i les Ciències en un día de visita y aprovechar el recorrido por la Calle Menor sin desembolsar nada. Los paneles permiten conocer de forma amena qué hace un investigador biomédico, por qué importa estudiar la atmósfera o cómo un nanomotor del tamaño de una molécula puede convertirse en medicina del futuro.
La muestra también cobra especial sentido en una ciudad que cuenta con una sólida red universitaria y científica. En este contexto, alianzas entre instituciones públicas y universidades ponen de manifiesto que la investigación aplicada tiene consecuencias directas sobre la vida cotidiana de los valencianos, desde lo que se come hasta cómo se trata una enfermedad del corazón.
Dónde y cómo visitarla
La exposición se encuentra en la Calle Menor del Museu de les Ciències Príncep Felip, en la Ciutat de les Arts i les Ciències. El acceso es completamente gratuito y sin necesidad de reserva previa, ya que el espacio es de tránsito libre dentro del propio edificio. Basta con acercarse y recorrer los ocho paneles a tu ritmo.
Una oportunidad más para que la Ciutat de les Arts i les Ciències, referente arquitectónico y científico de Valencia en el mundo, cumpla su función original: la de acercar la ciencia a todas las personas, independientemente de su formación o su bolsillo. Y en pleno verano, con la brisa del Jardí del Túria a pocos metros, la visita tiene todos los ingredientes para convertirse en uno de esos planes sencillos que se recuerdan. Valencia vuelve a demostrar que el ocio de calidad no tiene por qué tener precio.

