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Cuatro dramaturgos valencianos se incorporan al Laboratorio Insula Dramataria para crear nuevas obras que se estrenarán en el Rialto en diciembre

El Institut Valencià de Cultura apuesta por la nueva escritura teatral con su novena edición del laboratorio de dramaturgia

La escena valenciana suma nuevas voces. El Institut Valencià de Cultura (IVC) ha puesto en marcha la novena edición del Laboratorio de Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera, un programa que, edición tras edición, se ha consolidado como una de las iniciativas más sólidas de apoyo a la creación teatral propia en la Comunitat Valenciana. En esta ocasión, los elegidos para desarrollar sus proyectos son Julia Suay, Jacobo Julio Roger, Victoria Enguídanos y Vicent Francés, cuatro autores seleccionados entre un total de 48 propuestas presentadas.

Que casi medio centenar de dramaturgos se hayan postulado para ocupar apenas cuatro plazas dice mucho del prestigio que ha ganado este laboratorio desde su fundación. Desde entonces, un total de 37 profesionales de las artes escénicas han pasado por sus sesiones de trabajo, lo que lo convierte en un semillero real de talento valenciano con trayectoria demostrable sobre los escenarios.

Dramaturgia Insula Dramataria Josep Lluís Sirera

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Qué es exactamente este laboratorio y qué ofrece a los autores

Lejos de ser un taller convencional, el Laboratorio Insula Dramataria funciona como un espacio de creación acompañada. Los cuatro dramaturgos seleccionados trabajarán en sus textos de forma individual pero se reunirán periódicamente con los coordinadores del proyecto para compartir avances, recibir retroalimentación y enriquecer su proceso creativo con la mirada externa de otros profesionales.

Al frente de la coordinación repite Paco Zarzoso, figura reconocida dentro de la dramaturgia valenciana, que este año contará con la colaboración de Víctor Sánchez Rodríguez, director de escena, docente y dramaturgo, como codirector del programa. La combinación de ambos perfiles promete aportar tanto rigor dramatúrgico como perspectiva escénica al proceso de escritura.

Los trabajos podrán redactarse en valenciano o en castellano, una decisión que refleja la realidad bilingüe del sector teatral en la Comunitat. El tema propuesto para esta edición es «Fin y principio. Un umbral donde todo final contiene un principio», una invitación a explorar la transformación, la despedida y el recomenzar desde la libertad creadora más absoluta. Se trata de un marco temático lo suficientemente amplio como para acoger propuestas muy distintas entre sí, algo que enriquece el resultado final del proceso.

El Teatre Rialto, destino final de los textos en diciembre

El proceso se extenderá hasta noviembre de 2026. Una vez completada la fase de escritura, en diciembre tendrá lugar una lectura dramatizada de los cuatro textos en el Teatre Rialto de Valencia, abierta tanto al público general como a profesionales del sector. Este momento es clave: no se trata de un acto meramente protocolar, sino de una oportunidad real para que los autores escuchen sus textos en voz alta, perciban la reacción del público y, a partir de ese intercambio, introduzcan los cambios que consideren necesarios antes de entregar la versión definitiva de sus obras a finales de año.

Para el vecino de Valencia interesado en el teatro, esto significa tener acceso gratuito a uno de los momentos más genuinos del proceso creativo: ver nacer una obra antes de que esté terminada del todo. Las lecturas dramatizadas en el Rialto suelen atraer tanto a aficionados como a estudiantes de artes escénicas, y suponen una ventana poco habitual al trabajo de los dramaturgos. La apuesta de la ciudad por los espacios culturales encaja con iniciativas como esta, que llenan de contenido los escenarios más allá de los grandes espectáculos.

Tres programas para sostener la dramaturgia valenciana

El Laboratorio Insula Dramataria no es la única herramienta del IVC para impulsar la escritura teatral propia. La institución mantiene en activo otros dos programas complementarios que completan un ecosistema de apoyo bastante completo para los creadores locales:

  • Inèdits: selecciona tres textos que ya han recibido ayudas del IVC y los acompaña en su camino hacia la puesta en escena a través de ensayos y lecturas dramatizadas, facilitando que obras escritas pero sin producción lleguen finalmente a los escenarios.
  • Torneo de Dramaturgia: reúne a ocho autores y autoras de la Comunitat Valenciana en un formato más dinámico y abierto al público, en el que compiten mediante lecturas dramatizadas para alzarse con el título de campeón o campeona de la temporada.

En conjunto, estos tres programas forman una red que cubre distintas fases de la creación teatral: la escritura en proceso, el texto inédito que busca escenario y la competición pública que visibiliza el talento emergente. Para los autores valencianos, esta oferta institucional representa un respaldo que combate uno de los problemas más señalados en el sector: el aislamiento creativo. Escribir teatro es, con frecuencia, un trabajo solitario y sin garantías; tener un marco de trabajo compartido, con fechas, interlocutores profesionales y una presentación pública al final del proceso cambia radicalmente las condiciones en las que se crea.

Un sector cultural que crece con apoyos concretos

La programación cultural en Valencia se mantiene activa en múltiples frentes este verano. Espacios como el Centre del Carme ofrecen cine gratuito al aire libre, mientras que el teatro busca su propio espacio de visibilidad con iniciativas como el Laboratorio Insula Dramataria. La diferencia está en el enfoque: mientras otros programas llevan cultura ya hecha al ciudadano, este laboratorio trabaja en la fase previa, cultivando a los creadores que producirán la cultura valenciana de los próximos años.

En ese sentido, la apuesta del IVC tiene una lógica de largo plazo que merece ser reconocida. Así como los grandes eventos musicales llenan Valencia de público, el teatro necesita autores propios que cuenten historias desde aquí, en valenciano o en castellano, con referencias y sensibilidades locales. El Laboratorio Insula Dramataria lleva nueve ediciones trabajando exactamente en eso, y los 37 profesionales que han pasado por él son la mejor prueba de que el modelo funciona.

La cita con el público está marcada en el calendario: diciembre de 2026, en el Teatre Rialto. De momento, los cuatro dramaturgos seleccionados tienen trabajo por delante. Y Valencia, un motivo más para acercarse a la sala cuando llegue el momento. La oferta de artes escénicas en la ciudad no para, y el teatro de texto propio tiene en esta iniciativa uno de sus pilares más firmes.