Un servicio municipal para limpiar los campos tras la cosecha arrocera
Con la campaña arrocera en pleno apogeo, el Consell Agrari de València (CAV) ha activado un servicio público de recogida, empacado, carga y acopio de la paja que queda en los campos después de la siega. Una iniciativa que, aunque pueda sonar técnica, tiene una traducción muy concreta para los agricultores del término municipal: menos trabajo manual, menos coste y menos preocupación por gestionar los restos vegetales que acumula cada parcela tras la cosecha.
El concejal presidente del CAV, José Gosálbez, se desplazó al inicio de la campaña para visitar los campos en primera persona. Su mensaje fue directo: El tratamiento de la paja es una preocupación real para nuestros arroceros después de cada cosecha. Por eso ponemos en marcha este servicio: para facilitarles el trabajo y dar una respuesta concreta a una necesidad del campo valenciano
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Qué incluye exactamente el servicio y cómo funciona
El servicio que ofrece el Consell Agrari no se limita a pasar una máquina por el campo. Contempla varias modalidades adaptadas a las necesidades de cada agricultor. La recogida se realiza mediante rotoempacadoras de bala de gran tamaño, un sistema que compacta la paja en bloques manejables y reduce significativamente el volumen de residuo a gestionar. Según la modalidad elegida, el empacado puede hacerse directamente en el límite de la parcela, o bien incluir el transporte y la descarga posterior en una campa de acopio.
En la práctica, esto significa que un arrocero que hasta ahora debía buscar por su cuenta maquinaria, negociar con terceros o asumir el coste de gestionar ese residuo, ahora puede acudir al organismo municipal y obtener una respuesta coordinada. Gosálbez subrayó que los agricultores son quienes mejor conocen el campo y sus necesidades. Nuestra obligación es escucharles, facilitarles las cosas y poner los recursos municipales donde realmente hacen falta
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Por qué la paja del arroz es un problema para los agricultores valencianos
La gestión de la paja tras la cosecha es uno de los puntos de fricción clásicos en la agricultura arrocera del entorno de Valencia. Históricamente, una práctica habitual era la quema controlada de los rastrojos, pero las restricciones medioambientales y las afecciones sobre la calidad del aire en el área metropolitana han reducido drásticamente esa posibilidad. Eso deja a los agricultores con la tarea de gestionar un volumen considerable de materia vegetal sin los medios o la logística necesarios para hacerlo de forma eficiente.
El empacado industrial resuelve ese nudo: convierte la paja en un producto aprovechable, ya sea para alimentación animal, cama de ganado o usos industriales, y libera al agricultor de un problema que se repite año tras año. En el contexto de la huerta y el arrozal valenciano, donde muchas explotaciones son de tamaño familiar, este tipo de apoyo municipal marca una diferencia real. No en vano, el Consell Agrari ya apostó por mantener limpios caminos y parcelas de la huerta con una inversión de más de 860.000 euros en los próximos cinco años, lo que da idea de la apuesta institucional por el campo municipal.
La campaña durará varias semanas, condicionada por el tiempo
El servicio se prolongará durante las próximas semanas, con el ritmo marcado por las condiciones meteorológicas, algo que en septiembre en Valencia puede ser determinante. Las lluvias o el viento pueden alterar tanto el estado de la paja como la operatividad de la maquinaria, por lo que el CAV adaptará la planificación a las circunstancias de cada jornada.
Gosálbez quiso cerrar el mensaje con una apelación práctica: Apoyar al agricultor significa estar cuando lo necesita y resolver problemas concretos. Esta campaña permite afrontar la recogida de la paja con medios, planificación y una respuesta útil para nuestros arroceros
. Una declaración que refleja la voluntad de que el organismo agrario municipal no sea solo un ente administrativo, sino una herramienta operativa al servicio del campo.
Cómo solicitar el servicio
Todos los agricultores y ganaderos que desarrollen su actividad dentro del término municipal de València pueden solicitar información sobre este servicio o apuntarse a la campaña de recogida de paja a través de dos vías:
- Presencialmente, acudiendo a la sede del Consell Agrari de València, situada en la calle de Guillem de Castro, número 51.
- Por teléfono, llamando al 96 351 76 92, en horario de atención al público.
Este tipo de iniciativas encajan en una tendencia más amplia de la administración local valenciana por acercar servicios concretos a sectores que, como el agrícola, conviven con la ciudad pero a menudo quedan fuera del foco de las políticas urbanas. En una ciudad como Valencia, donde el paisaje del arrozal y la Albufera forman parte de la identidad cultural y del ecosistema protegido, cuidar a quienes trabajan esa tierra es también una forma de preservar el territorio. Como ha recordado el propio Gosálbez en otras ocasiones, sin agricultores no hay Albufera
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Mientras tanto, la ciudad sigue generando noticias en otros frentes. Desde proyectos de sostenibilidad urbana hasta iniciativas culturales como la Filmoteca d’Estiu en los Jardines del Palau de la Música, Valencia demuestra que puede atender a la vez las necesidades del campo y las de la ciudad. También en materia medioambiental, iniciativas como el retorno de galápagos europeos a la Marjal dels Moros recuerdan que la conservación del entorno natural es una prioridad compartida entre administraciones.

