Una decisión valiente en tiempos complicados
El Ayuntamiento de Valencia ha tomado una determinación audaz para el primer semestre de 2026: mantener los precios actuales de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). A pesar de los desafíos económicos y las incertezas en las bonificaciones gubernamentales, la administración local ha decidido asumir la carga financiera para asegurar que sus ciudadanos no vean un aumento en el costo del transporte público.

La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha sido clara en su compromiso con la comunidad. Para ella, garantizar que todos puedan seguir utilizando el transporte público sin preocupaciones adicionales es una prioridad. En sus propias palabras, el Ayuntamiento “lo hará a pulmón”, demostrando una vez más el compromiso del gobierno local con sus ciudadanos.
La estrategia detrás de la decisión
Dicha medida no es accidental. Surge en respuesta a las decisiones del gobierno central, quien ha anunciado la posible supresión de bonificaciones al transporte en ciudades donde no se haya aprobado una ordenanza de Zona de Bajas Emisiones, algo que aún está pendiente en Valencia. Con esto en mente, y anticipando que las ayudas del gobierno puedan no llegar a tiempo, el consistorio ha decidido actuar.
Valencia reasignará 14 millones de euros del presupuesto municipal para cubrir estos descuentos. El objetivo es claro: consolidar las tarifas actuales y evitar que nadie sufra un incremento. La inversión permitirá ofrecer descuentos significativos, como el 100% en el tramo infantil, un 50% para el bono joven, y un 40% para otros títulos como el Bonobús y MoviEMT.
Los detalles financieros
Catalá ha sido directa al abordar las cifras: “nunca hemos estado en las cifras de 150 millones de euros que sugieren algunos opositores”. Según el informe del Síndic de Comptes, la inversión se estima en alrededor de 13 millones, muy lejos de las astronómicas cifras mencionadas por la oposición. Esta aclaración busca contrarrestar las críticas y consolidar la confianza en la gestión del Ayuntamiento.
Con el fin de fortalecer esta iniciativa, el Ayuntamiento ha solicitado al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible las ayudas directas al transporte colectivo urbano, esperando ser considerados para recibir estos fondos. La alcaldesa asegura que, aunque todavía están peleando por esas ayudas “creemos que tenemos argumentos más que suficientes”.
Impacto en la comunidad
Al mantener los precios de la EMT, Valencia envía un mensaje claro de apoyo a sus ciudadanos. Los menores de 14 años seguirán disfrutando de la gratuidad en sus pasajes gracias al título EMT Infantil. Los jóvenes menores de 30 años podrán realizar viajes y transbordos ilimitados por solo 12,50 euros mensuales con EMT Jove, mientras que títulos como el Bonobús se mantendrán en precios accesibles, por debajo de los 5,10 euros.
La Junta de Gobierno también ha aprobado los requisitos sociales y procedimientos para la obtención de otros títulos como EMTambTu, Bono Oro, MoviEMT y Bono Mascota. Estas medidas aseguran que diversos grupos de la comunidad, incluidos los más vulnerables, puedan seguir beneficiándose del transporte público asequible.
¿Qué sigue para el Ayuntamiento?
El compromiso de la alcaldesa y su equipo es seguir trabajando por una Valencia más accesible y conectada. Las dificultades financieras y la incertidumbre gubernamental no detienen su misión de ofrecer una ciudad más fácil de navegar para todos. Con la mirada puesta en el futuro, el Ayuntamiento busca soluciones innovadoras para fomentar un transporte sostenible y equitativo.
En un mundo donde los gastos suelen dispararse sin previo aviso, Valencia ha decidido trazar su propio camino. La decisión de mantener los precios del transporte refleja el deseo de un gobierno local comprometido con el bienestar de sus ciudadanos, y anticipa un 2026 donde la comunidad podrá seguir desplazándose sin preocuparse por el costo.
—

