Cuando se trata de cuidar nuestro planeta, cada pequeño esfuerzo cuenta. En este sentido, Valencia ha decidido dar un gran paso, especialmente desde el ámbito cultural. Las fallas neutrales y sostenibles son una muestra de este compromiso y el Ayuntamiento ha vuelto a poner en marcha su iniciativa para premiar a aquellos que más se esfuerzan en este campo.

Premios Fallas Neutras: una iniciativa verde
Valencia dio luz verde a la IV edición de los Premios Fallas Neutras y Sostenibles. ¿La misión? Promover prácticas sostenibles dentro de las famosas festividades falleras. El Ayuntamiento de Valencia destinará un total de 18.000 euros para este fin. Las comisiones, tanto de fallas grandes como infantiles, tendrán hasta el 9 de diciembre de 2025 para presentar sus mejores propuestas.
La finalidad de este concurso va más allá de lo económico. Se busca que cada comisión se comprometa profundamente con la sostenibilidad. Esto incluye innovaciones en materiales y conceptos presentados en las fallas, tratando temas de modo que promuevan la concienciación ambiental.
El compromiso fallero y la lucha contra el cambio climático
El mundo fallero juega un papel crucial en esta batalla contra el cambio climático. Al formar parte de las 100 Ciudades Climáticamente Neutras e Inteligentes para 2030 de la Comisión Europea, Valencia necesita la participación activa de todos sus ciudadanos. Desde el sector público hasta la sociedad civil organizada, el objetivo es claro y ambicioso: lograr un entorno más limpio y sostenible.
Uno de los objetivos principales es la descarbonización de los monumentos. Los falleros han demostrado de sobra su capacidad de adaptación y compromiso social. No es solo una cuestión de competencia sino de responsabilidad colectiva, como refleja el numeroso censo de la Junta Central Fallera de 114.722 falleros y falleras.
Cinco premios y un estandarte ecológico
La iniciativa premia a cinco comisiones por su capacidad de innovar en sostenibilidad. Los premios se otorgan en regímenes de concurrencia competitiva, evitando los empate. Cada galardón no solo ofrece una suma de dinero, sino también un hermoso estandarte hecho con materiales ecológicos, procedente de la economía circular.
Para las fallas grandes, el primer premio es de 6.000 euros, seguido por 3.000 euros para el segundo, 1.500 euros para el tercero, 1.000 euros para el cuarto y 500 euros para el quinto. Las fallas infantiles también quedan reconocidas: el máximo galardón para ellas es de 2.700 euros, y siguen 1.600 euros, 800 euros, 500 euros y 400 euros respectivamente.
¿Quiénes pueden participar?
Estas ayudas están dirigidas exclusivamente a comisiones de falla de Valencia. Las comisiones deben ser entidades sin ánimo de lucro, estar inscritas en la Junta Central Fallera y contar con una capacidad jurídica determinada. Además, deberán inscribirse en el Registro Municipal de Entidades Ciudadanas del Ayuntamiento. Para quien quiera participar, el formulario se encuentra disponible en la sede electrónica en la web municipal de Valencia.
Criterios de evaluación: mucho más que apariencias
La selección de los ganadores no será al azar. Los jueces considerarán varios criterios, asignando puntos a cada uno. Por ejemplo, la temática de la falla podría otorgar hasta 15 puntos. Por otra parte, el uso de materiales sostenibles y el involucramiento en actividades de concienciación pueden dar hasta 25 puntos respectivamente. También se valorarán sellos del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico relacionados con la huella de carbono.
Un modelo a seguir para el futuro
Valencia no solo apuesta por una fiesta más verde sino que también apunta a un modelo de ciudad inteligente y sostenibilidad. Con esta iniciativa, no solo demuestra su liderazgo a nivel local, sino también internacional.
Al final, estas iniciativas no solo aseguran una festividad más consciente del medio ambiente, sino que también potencian la imagen de la ciudad. Valencia se proyecta como un referente en términos de sostenibilidad cultural.
La próxima vez que alguien mencione las fallas de Valencia, no solo pensaremos en monumentos y pólvora. Ahora, cada brillo reflejará un compromiso con el futuro del planeta.
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