Un homenaje a los abuelos de València
València es una ciudad que sabe cómo resaltar lo mejor de lo suyo. En esta ocasión, la ciudad ha sido el escenario de un concurso que toca las fibras más sensibles: el certamen de dibujo y relato corto “Abuelo, abuela, tengo algo que contarte”. Organizado por el ayuntamiento, este evento ya va por su novena edición y sigue capturando el corazón de muchos.

Este año, alrededor de 652 escolares de cinco instituciones educativas diferentes se lanzaron a la aventura creativa. Con sus pinceles y lápices, estos jóvenes autores y artistas rindieron homenaje a sus abuelas y abuelos, figuras clave en sus vidas. A través de dibujos coloridos y relatos conmovedores, expresaron lo que significa tener a estos guías y cuidadores en su existencia.
El Salón de Cristal y la celebración intergeneracional
El Salón de Cristal fue el lugar elegido para la entrega de diplomas. Este espacio emblemático, que habitualmente acoge a diversas actividades culturales en la ciudad, tuvo el honor de recibir a los participantes del concurso. Durante el evento, se expusieron los 652 trabajos, permitiendo a los espectadores apreciar la diversidad y la creatividad desbordante de los jóvenes artistas.
Además de la exposición, algunos de los relatos más destacados fueron leídos en voz alta. Este acto simbolizó no solo el reconocimiento de los talentos juveniles, sino también el valor de la experiencia intergeneracional, elemento clave de la iniciativa.
Abriendoles las puertas del recuerdo a las nuevas generaciones
La concejala de Mayores, Marta Torrado, no dejó pasar la oportunidad de enfatizar la importancia de una actividad como ésta. València forma parte de la Red de ‘Ciudades Amigables con las Personas Mayores’, y este concurso se alinea perfectamente con el espíritu del proyecto municipal València, Ciudad Educadora.
Según Torrado, actividades como el concurso no solo destacan el amor incondicional de los abuelos y abuelas, sino que subrayan su rol como transmisores de valores fundamentales. Esta relación abuelos-nietos sigue jugando un papel crucial, especialmente en una sociedad muy acelerada donde los horarios escolares no siempre coinciden con las exigencias laborales de los padres.
Escuelas unidas por un mismo sentimiento
Cinco colegios participaron en el certamen este año. Los más conocidos como el Colegio San Pedro Pascual y el Colegio Municipal de Benimaclet repitieron su participación, mientras que la institución educativa Vilavella debutó en el evento. Tanto los centros nuevos como los que ya han estado presentes en ediciones anteriores vieron representados a sus alumnos durante la entrega de diplomas.
Los estudiantes compitieron en diferentes categorías. Los más pequeños de Educación Infantil, junto con los de 1º y 2º de Primaria y Educación Especial, tomaron parte en la modalidad de dibujo. Por otro lado, los cursos de 3º a 6º de Primaria se volcaron en la creación literaria con sus relatos cortos.
Más allá de un concurso: una enseñanza de vida
Las iniciativas que promueve el Ayuntamiento de València, como este concurso, tienen tras de sí un objetivo mayor. No solo buscan desarrollar las habilidades artísticas o literarias de los escolares, sino también inculcar en ellos el valor del respeto y la admiración por las generaciones mayores.
El alcalde, junto con los organizadores del evento, destacaron cómo los abuelos, muchas veces invisibles en el día a día, demuestran ser héroes silenciosos. Ellos no solo transmiten amor, sino también resiliencia, sabiduría y un amor por el pasado que sirve para forjar un futuro mejor.
El camino por delante
Con el éxito rotundo de esta edición, queda claro que el concurso “Abuelo, abuela, tengo algo que contarte” seguirá fomentando un vínculo esencial entre los jóvenes y sus mayores. El próximo año promete aún más participación y, sin duda, muchas más historias que emocionarán a todos.
València continúa demostrando que es una ciudad que busca a través de actividades intergeneracionales, recordar a todos la riqueza que representa tener cerca a los abuelos y abuelas. Un certamen que seguirá marcando huellas, uniendo corazones y, sobre todo, promoviendo un futuro inclusivo y lleno de valores familiares.

