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Valencia intensifica su batalla contra los apartamentos turísticos ilegales

La ciudad de Valencia ha dado un paso adelante en la lucha contra los apartamentos turísticos ilegales, de la mano del Ayuntamiento y su nueva estrategia enfocada en “tolerancia cero” con aquellas propiedades que operan sin las licencias requeridas. Esta determinación se ha materializado en un notable incremento en las órdenes de cese de operaciones ilegales, una medida que resalta el cambio en las políticas urbanísticas impulsadas por el nuevo equipo de gobierno.

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Crecimiento drástico en el cierre de apartamentos ilegales

Desde el inicio de la gestión de la alcaldesa María José Catalá, el promedio anual de expedientes de cese de viviendas de uso turístico (VUT) ilegales se ha multiplicado por seis. En comparación con el promedio anterior de 71 órdenes anuales durante el mandato de Compromís y PSPV, la actual administración ha logrado incrementar esta cifra a 449 expedientes anuales. Este aumento, superior al 600%, refleja la determinación del concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, de combatir la operación ilegal de apartamentos turísticos.

Las nuevas reglas que transforman el panorama de los apartamentos turísticos en Valencia

Para llevar a cabo esta labor, el Ayuntamiento ha movilizado a cinco grupos de inspectores de Obras y Licencias de Urbanismo, además de siete grupos de Policía Local. Estos equipos rastrean continuamente la actividad de apartamentos turísticos ilegales en toda la ciudad. Hasta la fecha, el 87% de las órdenes de cese ya se han ejecutado con éxito, demostrando la eficacia de estas acciones.

La moratoria como herramienta estratégica

En mayo de 2024, el Pleno municipal acordó una suspensión cautelar de la concesión de nuevas licencias turísticas, una medida que fue ampliada en enero de 2025 y que permanecerá vigente hasta mayo de 2026. Esta moratoria ha sido crucial para evitar la creación de 4.697 nuevas plazas turísticas en la ciudad, protegiendo así el comercio y la identidad de los barrios.

Apartamentos turísticos en València: estrategias para una ciudad más habitable

Giner subraya que, si no hubieran actuado con rapidez, barrios emblemáticos como El Cabanyal podrían haber visto una transformación poco deseada. Gracias a la moratoria, se ha evitado que las plantas bajas de los edificios se transformen masivamente en alojamientos turísticos, manteniendo el equilibrio comercial.

Nuevas normativas para un control más rígido

Próximamente, se someterá a votación una nueva normativa urbanística que sustituirá la moratoria actual con una regulación permanente. Esta medida está diseñada para fijar límites estrictos sobre la saturación turística en cada barrio y distrito. La normativa establece tres niveles de protección:

1. Limitar el total de plazas turísticas al 8% de la población del barrio.

2. Restringir el uso turístico del 2% de las viviendas por barrio, y solo permitir apartamentos en plantas bajas con acceso independiente y la aprobación de tres quintos de los propietarios.

3. Proteger el comercio local imposibilitando que más del 15% de las plantas bajas se destinen a uso turístico.

Además, se creará el Censo de Alojamientos Turísticos del Ayuntamiento de Valencia (CATAV) y se implementará un plan de inspecciones para clausurar los establecimientos que no cuenten con la autorización municipal requerida.

La protección de la identidad urbana

El enfoque del Ayuntamiento se centra no solo en combatir la ilegalidad, sino en proteger la identidad de los barrios de Valencia. La nueva regulación busca encontrar un equilibrio entre el desarrollo turístico y la preservación del comercio y la vida local. De esta manera, Valencia sigue un camino que no solo preserva la autenticidad de sus barrios, sino que también promociona un turismo sostenible y responsable.

Este cambio radical en las políticas urbanísticas de Valencia muestra un compromiso claro y decidido de su administración por salvaguardar el carácter y la estructura social de la ciudad ante la presión del turismo desmedido.

Con la implementación de estas medidas, Valencia da un paso decisivo hacia un futuro donde el respeto por el entorno urbano y el desarrollo sostenible continúan siendo sus prioridades.